Hace un poco más
de 3 años, una familia integrada por dos chicos varones, menores de edad, su
madre y su padre, vivían en una de las ciudades más pobladas del Perú, Lima.
Como su padre creía que en su propio país la enseñanza de la escuela, a la cuál
iban los chicos, no era buena y además que a la madre la habían despedido de su
trabajo, decidieron irse a vivir a Buenos Aires. Como su padre tenía unos
conocidos que vivían en Capital Federal, decidió hablarles y cuando termino,
quedaron en que iban a quedarse a vivir en el departamento de esta pareja,
porque igual el lugar era grande y la pareja viajaba mucho. Al día siguiente el
padre le había hablado a su jefe, en su trabajo, para contarle lo que iban
hacer y después de haber cobrado su último sueldo, renunció y fueron directo a
buscar los cuatro boletos, para poder viajar el día 18 de marzo de 2011. Cuando
terminaron de hacer los papeles, fueron para su casa, armaron sus bolsos y se
fueron a dormir.
Llego el día y toda la familia contenta por
tomar ese avión, los chicos más porque iban a conocer a nuevos amigos con los
que pudieran jugar. Llegaron y la pareja, se encontraba en el lugar, los
recibieron un con fuerte abrazo y los llevaron a su departamento, cuando llegaron
comieron todos juntos, acomodaron las cosas que podían y se acostaron a dormir.
Al día siguiente fueron a dar un paseo por el lugar, para conocer un poco como
era la zona y mientras recorrían a pocas cuadras del departamento se encontraron
un colegio público, decidieron entrar para ver cómo era y para averiguar si los
podían inscribir a los niños. Entraron y preguntaron a la directora del colegio
si había vacantes, para sus dos hijos menores que pasaron a 6 grado, ella le
respondió que sí no había problema y que tenían que llenar unos papeles para la
inscripción y fotocopias de los dos chicos, fueron hacer todo ese mismo día y
cuando terminaron, les dijo que ya podían empezar mañana mismo, a la mañana y
que los chicos entraban en el mismo salón. Los chicos contentos y sus padres más
fueron a dormirse temprano. Se levantaron, se vistieron, desayunaron y el padre
los llevo a su nuevo colegio, cuando los dejo, el se fue a su trabajo que había
conseguido de portero y mientras su madre se quedaba en el departamento. Los
dos chicos entraron y fueron los dos directo al salón a conocer a sus profes y compañeros,
se sentaron juntos delante del pizarrón y tuvieron su primera clase de
biología. Cuando salieron para el recreo, no tenían a nadie con quien hablar,
entonces hablaban entre ellos. Cuando empezó el segundo recreo unos chicos, de
su mismo grado, se acercaron y los saludaron. Les preguntaron cómo se llamaban
y les respondieron yo Juan y yo Horacio, los chicos también les dijeron sus
nombres y uno de los chicos les preguntó de dónde eran, porque parecían de
Bolivia, por como hablaban y todos sus amigos se empezaron a reír, los chicos
avergonzados les dijeron que no, que venían de Perú- Lima, el nene le dijo si
me parecía por como hablan y porque son negritos y devuelta comienzan a reírse.
Toca el timbre para entrar, tienen sus horas de clase y toca devuelta el último
recreo, los chicos con los que les fueron a saludar no los hablaban más y se
iban a hablar con sus otros amigos, los dos niños fueron a pararse al costado
de la puerta del salón, hasta que tocase devuelta el timbre. Después de unos
segundos pasan unos chicos alado de ellos y le gritan peruanos, negros, vuelvan
a su país y se van riendo, los chicos entran al salón y se sientan mal por esos
comentarios. Cuando terminaron las horas de clase, salieron y se quedaron a
esperar a su padre para que los pase a buscar. De repente se acercan unos
chicos un poco más grandes que ellos y les comienzan a gritar, molestarlos, diciéndoles
negritos feos y haciéndoles gestos de que los iban a pegar. Los chicos sin
poder defenderse, salieron corriendo y entraron en un kiosco cerca de ahí, para
poder esconderse hasta que se fueran todos, cuando no vieron a nadie más salieron
y fueron a buscar a su padre lo vieron y el lo estaba buscando por todos lados,
les pregunto dónde se habían metido y le contaron todo lo que había pasado
llorando, el padre se quedo mudo y fue rápido hablar al colegio a quejarse sobre
lo que paso y como el colegio no se quería hacer cargo del problema, decían que
no les correspondían a ellos ese problema y que no podían hacer nada para
ayudarlos, decidió cambiarlos a otro colegio que quedaba cerca de su trabajo.
Les pasó la dirección y todo lo que necesitaba y le dieron el pase.
Hoy en día siguen viviendo en Argentina y los
cuatro se fueron a vivir en el mismo edificio donde trabaja su padre,
agradeciéndoles siempre a la pareja de amigos, que tanto los ayudaron y
yéndolos a visitar siempre que pueden. Toda la familia está contenta, los
chicos en su nuevo colegio, con sus nuevos amigos que no los molestan, ni los
insultan más, su padre en su trabajo que le va muy bien y su madre ama de casa.
Pero lo que les había pasado a los chicos,
no se les va a olvidar tan fácilmente, tratan de hacerlo y que eso no suceda
más con ninguna persona extranjera que viene a vivir a Argentina por problemas
económicos o más bien por la enseñanza de su propio país, en otros casos.
Macarena Ayala
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